Cuidar tu salud sexual después de los 40

En las barras de los bares, los hombres no hablamos ni de miedos ni de dudas, ni de amenazas ni de inseguridades. El pavor a un gatillazo, el horror a acabar demasiado pronto o demasiado tarde o el temor a dejar insatisfecha a tu pareja son pájaros de mal agüero que nos sobrevuelan, pero todos callamos.

Los síntomas de los problemas sexuales se manifiestan de diferente manera, pero las razones finales suelen ser comunes en casi todos los casos. Las mujeres se han liberado, lo que está la mar de bien, pero ante este cambio nos hemos quedado un tanto descolocados. Ellas disfrutan del sexo sin problemas, mientras nosotros cada vez le añadimos más hierro al asunto. ¿Por qué? Porque toda liberación tiene también sus recovecos.

Tu salud sexual después de los 40

Ellas, por ejemplo, aún tienen que liberarse de los tópicos que les hacen pensar que si no tienen 10 orgasmos son unas reprimidas. Y nosotros deberíamos sacudirnos la presión de tener que ser un buffet-libre de placer. El sexo es cosa de dos, para lo bueno y para lo malo. Y de dos que se preocupan del placer del otro, que en ese intento no dejan el suyo de lado. Los especialistas han encontrado un término para definir lo que les pasa a los hombres: “presión de ejecución”.

Y es que quieres hacerlo todo tan bien, que te olvidas de sentir lo que está ocurriendo. Ahí surge una desconexión entre cuerpo y mente, que es la causante de esos problemas. Quieres hacerlo todo tan bien, que en vez de disfrutarlo parece que pases un examen de final de carrera. Por eso, lo mejor es dejarse llevar. Pero, claro, eso es fácil de decir y difícil de llevar a la práctica. Así que vamos a estudiar los miedos más habituales para poder borrarlos.

Hablar solo te ayudará a concentrarte mejor

Es posible que, en más de una ocasión, tu pareja, un familiar o una amiga te hayan pillado hablando solo, bien haciendo la lista de la compra en voz alta, dándole vueltas a una idea expresándola sin darte cuenta o murmurando frases ininteligibles.

Además, es probable que, en estos casos, la reacción de quien te ha encontrado llevando a cabo esta plática haya sido de sorpresa y que, incluso, estuviera acompañada de una carcajada. Sin embargo, es importante que sepas que el hecho de hablar solo no solo no tiene ninguna relación con la locura, sino que es una actividad de lo más saludable.

Hablar solo ayuda a la concentración

Y es que, aunque hablar solo no sea, quizás, demasiado aconsejable si deseas saber cómo actuar en una primera cita, sí que es cierto que nos hallamos ante una acción que nos ayuda a concentrarnos mejor en la tarea que debemos llevar a cabo o en ese problema que nos ronda la cabeza.

Al menos así lo ha dejado de manifiesto un estudio publicado en la revista Quarterly Journal of Experimental Pyschology y realizado por varios investigadores de las universidades de Wisconsin y Pennsylvania, en Estados Unidos, ya que estos expertos aseguran que hablar sola es una acción que no solo les beneficia a ellos, sino también a los varones y a los niños.

De este modo, nos encontramos ante un ejercicio que, aunque siempre ha sido tildado de locura, resulta de lo más beneficioso para la salud.

De hecho, los investigadores que realizaron este estudio eligieron a un total de 20 voluntarios, a quienes se les encomendó la tarea de encontrar varios objetos que se encontraban situados dentro de una habitación. Así, los científicos pudieron comprobar que aquellas personas que repetían el nombre del objeto en cuestión mientras lo buscaban tardaron menos tiempo que el resto en finalizar la tarea.

¿El motivo? Que decir el nombre de un objeto que ya conocemos en voz alta ayuda al cerebro a crearse una imagen visual del mismo, lo que provoca que encontrarlo sea mucho más sencillo.

Así que, si te encanta hablar solo, no dejes de hacerlo si lo que quieres es concentrarte al máximo en tus tareas y llevarlas al cabo en el menor tiempo posible.