¿Cuál debería ser la diferencia de edad entre esposos?

Hay algunas cosas que las parejas que se casarán, incluso si no tienen la edad del amor, deben tener en cuenta. Por supuesto, los efectos de la diferencia de edad entre los cónyuges en hombres y mujeres son diferentes.

Las mujeres experimentan más intenso porque temen ser abandonados por los hombres jóvenes ,  que se mantienen alejados de dicha relación. Los hombres no tienen esta preocupación. Su mayor temor; discapacidad sexual La preocupación de que la mujer más joven ya no sea atractiva puede arrastrar a muchos hombres al miedo y la depresión. El matrimonio no termina con esta preocupación.

Los expertos dicen que la diferencia de edad debería ser como máximo 10.

¿Cuáles son las desventajas?

Las parejas con una diferencia de 15-20 años generalmente crecen en culturas separadas. Como su educación es diferente, sus puntos de vista sobre la vida son diferentes. Aunque no se afectan mucho entre sí, la relación puede convertirse en un callejón sin salida después de ser un niño. Porque mientras cada uno trata de criar al niño de acuerdo con su propia cultura, pueden surgir desacuerdos.

Otro tema importante; Debido a la diferencia de edad, ambos generalmente tienen diferentes formas de pensar. Esto es realmente muy normal. Mientras que un hombre de 70 años puede comenzar a pensar gradualmente en la muerte, una mujer de 55 años todavía puede sentirse en la primavera de su vida. Otra situación negativa; La actividad física agravada de los mayores.

Si bien una persona de 50 años quiere pasar momentos tranquilos y tranquilos en casa, puede ser fanático de los 35 que están afuera y divertirse afuera. Esto, a su vez, puede conducir a la búsqueda de felicidad del joven cónyuge fuera del hogar con el tiempo.

La vida sexual no es un criterio. Según los expertos; Estas parejas no tienen problemas sexuales mayores. Porque si bien muchas mujeres están felices de que un hombre que quiere sexo todo el tiempo no esté cerca de ellas, los hombres pueden disfrutar de nuevas experiencias con mujeres jóvenes.

A lo que las parejas deberían prestar más atención es que la relación no se convierte en una relación madre-hijo o padre-hija. Si bien el joven no quiere asumir la responsabilidad después de un punto, la mujer puede sentir la necesidad de consultar incluso los asuntos más pequeños. Los expertos aconsejan a las parejas que equilibren sus vidas y se acerquen entre sí para comprender mejor.

Cuidar tu salud sexual después de los 40

En las barras de los bares, los hombres no hablamos ni de miedos ni de dudas, ni de amenazas ni de inseguridades. El pavor a un gatillazo, el horror a acabar demasiado pronto o demasiado tarde o el temor a dejar insatisfecha a tu pareja son pájaros de mal agüero que nos sobrevuelan, pero todos callamos.

Los síntomas de los problemas sexuales se manifiestan de diferente manera, pero las razones finales suelen ser comunes en casi todos los casos. Las mujeres se han liberado, lo que está la mar de bien, pero ante este cambio nos hemos quedado un tanto descolocados. Ellas disfrutan del sexo sin problemas, mientras nosotros cada vez le añadimos más hierro al asunto. ¿Por qué? Porque toda liberación tiene también sus recovecos.

Tu salud sexual después de los 40

Ellas, por ejemplo, aún tienen que liberarse de los tópicos que les hacen pensar que si no tienen 10 orgasmos son unas reprimidas. Y nosotros deberíamos sacudirnos la presión de tener que ser un buffet-libre de placer. El sexo es cosa de dos, para lo bueno y para lo malo. Y de dos que se preocupan del placer del otro, que en ese intento no dejan el suyo de lado. Los especialistas han encontrado un término para definir lo que les pasa a los hombres: “presión de ejecución”.

Y es que quieres hacerlo todo tan bien, que te olvidas de sentir lo que está ocurriendo. Ahí surge una desconexión entre cuerpo y mente, que es la causante de esos problemas. Quieres hacerlo todo tan bien, que en vez de disfrutarlo parece que pases un examen de final de carrera. Por eso, lo mejor es dejarse llevar. Pero, claro, eso es fácil de decir y difícil de llevar a la práctica. Así que vamos a estudiar los miedos más habituales para poder borrarlos.